Casa Coronel: un restaurante escondido en Boltaña que reivindica la cocina del Pirineo con producto local

Boltaña — En la plaza Eras Coronel, detrás de la iglesia de este pueblo medieval aragonés, se encuentra Casa Coronel, un restaurante que ocupa un antiguo establo rehabilitado y que ha hecho de la tradición gastronómica del Pirineo su carta de presentación. El local conserva los pesebres originales que alimentaban a los animales y ha transformado las antiguas cuadras en pequeñas salas de piedra con aspecto de cueva, ofreciendo un comedor íntimo y singular para comidas y cenas en pareja, con amigos o en familia. El conjunto incluye además dos terrazas, una interior y otra exterior, y una capacidad cercana a las ciento cincuenta personas.

El establecimiento está algo apartado del recorrido habitual por el casco histórico de Boltaña, y buena parte de su clientela llega por recomendación: el boca a boca, explican sus responsables, sigue siendo su mejor escaparate. Hace algunos años, los actuales propietarios, Yeison Baquero y Lucía Stoica, asumieron el traspaso de este histórico restaurante que siempre ha funcionado como negocio de restauración. Yeison, colombiano de nacimiento pero criado en la comarca desde muy joven, aporta más de dos décadas de experiencia en el sector; Lucía, de origen rumano y vecina de Boltaña desde la infancia, comparte una trayectoria profesional vinculada a la hostelería. Ambos se conocieron trabajando entre fogones y emprendieron juntos la gestión del proyecto.

La propuesta culinaria de Casa Coronel se apoya en una filosofía clara: respetar y recuperar las recetas tradicionales del Pirineo aragonés y reinterpretarlas con técnicas actuales. El compromiso con el territorio está presente en casi toda la carta. La carne procede de productores y carnicerías de la comarca, con especial protagonismo para la ternera de raza pirenaica, el cordero de Aragón y el latón de La Fueva, un cerdo autóctono criado en libertad que se ha convertido en uno de los emblemas del restaurante. La trucha y el esturión proceden del río Cinca, y las verduras se abastecen de la huerta del río Ara, garantizando productos frescos y de temporada.

La cocina utiliza la brasa de leña natural como técnica destacada. Además de las carnes, en la parrilla preparan pescados como pulpo y atún, verduras y otros productos que adquieren un carácter propio gracias al fuego. Paralelamente, aplican cocciones lentas en horno y a baja temperatura para potenciar las cualidades de cada ingrediente. La misma filosofía de proximidad se traslada a la bodega: desde sus inicios trabajan con una asociación de pequeñas bodegas familiares de la provincia que apuesta por vinos artesanales elaborados íntegramente en la zona.

En el capítulo gastronómico, Casa Coronel ofrece un menú a precio moderado y una carta amplia pensada para distintos gustos. Entre los primeros figuran el salmorejo con tomate rosa de Barbastro y sandía, canelones de setas con bechamel trufada y las populares migas de la abuela con huevo pochado a baja temperatura, uvas de temporada y gelatina de moscatel, receta que el propio local considera representativa de su cocina. Entre los segundos destacan preparaciones como el latón de La Fueva acompañado de parmentier trufada y caviar de trucha, la trucha asalmonada del Cinca cocinada en dos cocciones, el estofado de ciervo con setas del valle, el cordero de Aragón a la parrilla, el cochinillo en dos cocciones y distintos cortes de ternera ecológica cocinados a la brasa. La oferta de postres incluye opciones como torrija de pan de pueblo con toffee de Baileys, coulant de avellanas y panna cotta de romero con frutos rojos.

El equipo del restaurante está formado por ocho profesionales entre cocina y sala, además de los dos propietarios, y acumula valoraciones positivas en plataformas turísticas. Durante la temporada estival abre todos los días, con servicio de comidas y cenas en horarios de mediodía y noche; en temporada baja mantiene el mismo horario aunque trabaja principalmente bajo reserva previa, fórmula que le permite seguir ofreciendo una cocina cuidada y una atención personalizada.

Casa Coronel se ha consolidado como un referente gastronómico del Sobrarbe gracias a su apuesta por el producto de kilómetro cero, las recetas tradicionales reinterpretadas y un espacio singular que conserva la memoria del edificio original. Su posición algo retirada en el casco histórico y su dependencia del boca a boca dan fe de un proyecto que ha ido ganando reconocimiento por la calidad de su cocina y el trato cercano al cliente.